Hace unos años tuve la necesidd de crear un personaje para mis historias. Lo llamé Alice (Ally) Lilith Maddison, esta chica, tiene una gemela de ojos verdes, que se llama Ginebra (Ginny) Shirley Maddison. Anoche me di cuenta de algo. Y es de que hice a Alice tal y como soy realmente, e hice a Ginny tal y como me muestro a los demas. Yo soy ambas gemelas. . Tengo dos personalidades. Y casi no me doy cuenta cuando cambió de una a otra. las hice a mi imagen y semejanza. Les puse mis miedos y mi historia, y me di cuenta de todo ayer. De que mi subconsciente me obligo a crearlas tal y como soy. Alice, que soy yo, es la tranquila, la que lee y escribe, la inteligente. pero que se han metido con ella toda la vida. Y Ginny es la alocada, la despreocupada, con la que nadie se atreve a meterse, la que defiende a sus amigas y a si misma. Ginny es fuerte, Ally teme mostrar como es realmente, Ally es debil. Estoy hecha un lio. Cada vez temo mas estar volviendome loca. Demente.
¿Que es, bipolaridad? Que significa todo lo que siento? Abajo os dejo la ficha de mi personaje Alice, de mi misma, de mi extraña inestabilidad emocional.
Alice (Ally) Lilith Maddison:
Es una chica con el cabello rubio claro, liso y lacio hasta las caderas. Sus cejas son finas y sus ojos de color azul celeste, bajo ellos hay ojeras. Su nariz es pequeña y ligeramente respingona, sus labios finos y de un color rosado. Esta muy, muy delgada por naturaleza y su piel es muy palida. En su piel se pueden ver algunas cicatrices pequeñas. Su personalidad es bastante timida. Con la gente es fria, impasible, indiferente y borde. Es buena persona, muy amable y generosa, pero, sobretodo muy inteligente. Es una genio, puede calcular una operacion matematica en muy poco tiempo y memorizar los fragmentos mas largos. Es experta en bastantes artes de defensa y lucha, como el karate, tambien lo es en tiro con arco, en ajedrez, en ordenadores y en muchas cosas mas. Adora leer, escribir y cantar por encima de todo. Sabe tocar bastantes instrumentos entre ellos el piano de cola y el teclado. Se podria decir que es terriblemente competitiva en cualquier cosa. Su cuerpo esta enfermo, pues tiene uma grave endermedad desconocida, debe ponerse una inyeccion cada dia/semana o existen probabilidades de tener ataques y morir. Tiene seis hermanos, de menos a mayor, Mark, Xavier, Claire, Jake, Ginny (Que es su gemela, solo que ella tiene los ojos azules) y Robbie. No tuvo una infancia feliz. Creció con los maltratos psicologicos y fisicos de su padre, hacia ella, su madre y sus hermanas. El apellido Maddison era uno de los mas ricos de toda Europa y, el mundo. Su hermano Robbie se fue de casa cuando tenia 18. En el colegio/instituto se metian muchisimo con ella, y jamas se atrevió a defenderse. Su depresion por tal vida le llevó a la autolesion y a varios intentos de suicidio. Xavier murió atropellado por un conductor borracho que se dio a la fuga, y años despues del incidente, cuando Alice tenia catorce años, su madre decidió intentó escapar huyendo en tren, pero hubo un accidente, y Mizuki vio como su madre fallecia ante sus ojos. Poco despues su hermana desapareció, escapó. Y luego, Ally lo hizo, mudandose a otro pais y saliendo definitivamemte de Londres, bajo la preescripcion de su medicacion, de pastillas antidepresivas, etc.
lunes, 8 de diciembre de 2014
viernes, 5 de diciembre de 2014
Relato: La pagina perdida
Lo cierto es que hice este relato hace ya unos días y lo subí a Wattpad etc etc, tengo una segunda parte hecha y como algunos notareis esta basada en la saga Bad End Night de Vocaloid. (Te quiero, vocaloid) Bueno, aquí os lo presento. Cuando pueda subiré la segunda parte. Ah, probablemente algunos ya hayan notado los cambias hechos en el diseño del blog...
La joven Aldeana caminó
entre la lluvia por el frio sendero, acababa de salir del bosque y
cuando vio una ligera luz a lo lejos se apresuro a caminar hacia allí
con la carta apretada contra su pecho. Tocó a la dañada puerta de
la mansión que allí encontró.
. . .
Atrapados en una
historia sin fin, debido a la pagina perdida...
-Parece
que sera un noche tormentosa. -Dijo la Criada a la nada, mientras
miraba el tembloroso brillo de la luna llena por la ventana y tendía
la ropa en una habitación de la segunda planta.
Bajó
con cuidado las escaleras y entró al salón para ver a los señores
de la casa.
-En
esta noche... -Comenzó La Señorita.
-Seguro
que algún incidente habrá. -Terminó La Criada.
-¿Un
vampiro deseando sangre? -Dijo El Maestro.
-¿Un
hombre lobo enseñando su forma? -Propuso la Muñeca.
-¿Un
monstruo espantoso? -Sugirió el Muñeco.
-Tal
vez un huésped no invitado. -Comentó el mayordomo colocando bien la
armadura decorativa.
-Esto
es tan aburrido. -Suspiró La Señorita.
-¿Es
tan aburrido? -Preguntó La Muñeca.
-¡Esto,
es tan... ABURRIDO! -Rugió el Muñeco.
-Es
como si fuese a morir. -Canturreó La Criada.
Entonces
la puerta fue golpeada.
-¿Por
que ahora? Es muy tarde. -Susurró El Mayordomo caminando hacia la
puerta.
-¿Que
podría alguien querer? -Se preguntó La Criada.
Se
oyó un leve chirrido al abrir la puerta y se distinguió la silueta
de una joven muchacha
-Disculpe
la intromisión. ¿Podría quedarme solo una noche? -Preguntó con la
cabeza gacha de manera que no se pudo percibir su mirada.
-Vaya
vaya. -Comentó La Señorita.
-El
bosque por la noche es muy peligroso. -Continuó El Maestro.
-Por
favor, pase adentro. -Dijo La Señorita.
-Parece
que hemos encontrado... -Dijo El Muñeco.
-Nuestro
huésped no invitado. -Dijo La Muñeca sonriente.
. . .
-Vaya
esta es una noche realmente extraña. ¿Me pregunto si algo ocurrirá?
-Comentó La Criada.
-¿Que
os parece si celebramos?
-¿Hasta
que amanezca?
-¡Sera
la noche perfecta! -Dijeron Los Muñecos Mellizos a la vez.
-Ahora
eres la nueva protagonista. -Dijo El Mayordomo con una sonrisa a la
Aldeana.
-¿La
nueva que? -Preguntó ella, siendo ignorada.
-Somos
los esclavos del escenario. -Suspiró El Maestro.
La
Aldeana se mantuvo al margen de la extraña pero animada conversación
que aquellas personas estaban teniendo.
-El
guión es cautivador y controlador, y lo cumplimos al pie de la
letra. -Dijeron Los Muñecos Mellizos chocando una copa de vino,
rojo, como la sangre.
-El
publico sera emocionado y engullido por los aplausos. -Dijo
alegremente La Señorita.
“Debe
de ser algún tipo de juego” Pensó La Aldeana.
-Conocerte
debe ser el destino. -Dice El Maestro mirando a La Aldeana.
-¡Demosle
una gran bienvenida! -Gritaron Los Muñecos Mellizos.
. . .
-Todos
con vino en mano. -Dijo La Señorita.
-¡Brindemos!
-Exclamó El Maestro. La Aldeana ya mareada empezó a desear no haber
bebido tanto vino.
-Cuando
estes profundamente embriagada. -Comenzó El Mayordomo.
-Todo
sera mas divertido. -Dijo sonriente La Criada.
-Hasta
el punto de la demencia. -Suspiró La Señorita.
La
Aldeana marchó a dormir cansada y un profundo sueño se apoderó de
ella.
. . .
La
pagina perdida, debes buscar, o este cuento sin final, jamas acabara.
La
llave escondida, debes encontrar, o jamas podrás escapar.
. .
.
La muchacha se despertó totalmente descansada, pero agitada tras
tener un extraño sueño y vio delante de ella la ventana frente a la
cual había dormido. Ella se había ido a dormir, pero la mañana
nunca vino, la luna llena todavía se reflejaba en el cielo, a pesar
de que ya debería haber salido el sol. La Aldeana asustada se
levantó rápidamente y salió al pasillo, donde se encontró a Los
Muñecos.
-¿Muñecos...? -Susurró para si misma. -¿Acaso el sueño era real?
Los Muñecos ladearon la cabeza esbozando una sonrisa gatuna y La
Aldeana pudo ver detrás de ellos un antiguo reloj de oro.
-¿Quieres que...? -Comenzó La Muñeca.
-¿Te diga un secreto? -Siguió El Muñeco, y ambos se separaron para
dejar ver detrás de ellos el gran reloj. La Aldeana fijó su vista
en el, y vio las agujas, las afiladas, largas y grandes agujas de oro
detenidas justo antes de las doce. La Aldeana asustada caminó de
nuevo hacia el reloj y intentó convencerse de que funcionaba y solo
era su imaginación.
Mentira.
La muchacha aterrada intentó huir, topándose con la pared que había
al lado del reloj, y encontrando así una extraña puerta secreta.
Con la curiosidad corroyendo sus entrañas decidió adentrarse.
“¿Como volveré a casa?” Pensaba entre silenciosos suspiros.
Cuando atravesó la puerta sus ojos se eclipsaron y sus manos
salieron disparadas hacia su boca, para taparla con horror. Se quedó
paralizada con las pupilas empequeñecidas, observando la perspectiva
que se extendía delante de ella. Habia un monton de ataudes, en
fila, puede que mas de una decena.
-Oh, querida. -Se oyó la voz de La Señorita detras de ella.
-Ya lo has visto. -Suspiró El Maestro a su espalda.
-¡Peligro peligro! -Decia El Muñeco.
-No tengas miedo, ¿Vale? -Dijo La Sirviente dulcemente.
-¿A donde vas? -Preguntó La Muñeca al ver que la muchacha
retrocedia inconscientemente.
-Por favor, ¡Espere! -Dijo El Mayordomo.
. .
.
-El escenario se ha detenido. -Suspiró El Maestro.
-¿Será que has hecho algo mal? -Preguntó La Señorita mirando a La
Aldeana.
-Deberías estar sola. -Dijo El Mayordomo pensativo.
-¡Inténtalo de nuevo! -Le animó La Criada.
-¡Y así tendremos la demente noche perfecta! -Gritaron todos al
unisono, mientras La Aldeana iba enloqueciendo lentamente.
Esta noche has sido domada por el guion,
y ahora eres esclava del escenario.
Decían las voces de todos en su cabeza. -¡¿Soy la única que se da
cuenta de que este mundo es falso?! -Insistió La Aldeana intentando
escapar del guión abierto.
Todos son engullidos por el escenario,
Y el tiempo se convierte en un eterno momento.
-¡¡Esto es muy extraño!! -Chilló La Aldeana, pero nadie llegó en
su ayuda.
. . .
-Todavía no he sido capaz de encontrar la pagina perdida. -Dijo El
Mayordomo.
-El tiempo pasa sin piedad. -Dijo La Criada.
-¿Como podemos hacer que la obra llegue al final? -Suspiró La
Señorita.
. . .
-¿Como podría salvarlos a todos? -Se preguntó La Aldeana.
. . .
-Mientras el protagonista viva, el show debe continuar. -Dijo El
Maestro.
-Pero si el protagonista muere el show no se detendrá. -Exclamó La
Señorita.
-Entonces no podríamos traer a alguien nuevo? -Preguntó La Muñeca.
-¿Y crear una nueva pagina? -Sugirió El Muñeco.
. . .
-Puede que eso deba hacer para salvarlos. -Suspiró La Aldeana
dejando caer sus manos a sus costados. Entonces en el bolsillo de su
vestido notó algo que había sido olvidado anteriormente.
La carta.
Un hombre encapuchado le había detenido en medio del mercado de un
pueblo lejano, y le había entregado la carta, le había dicho que
debía atravesar le bosque y darle la carta a su destinatario.
Antes no se había detenido a leer el nombre de la persona que debía
recibir la carta.
Pero al leerlo esta vez, descubrió que la carta era para ella.
Abrió la carta con manos temblorosas y leyó la hoja que había en
su interior.
Una pagina arrancada.
-¡Es la pagina perdida...! ¡¿Con esto podre salvarlos a todos?!
La Aldeana pensó en el sueño que había tenido mientras empezaba a
caminar en busca de sus amigos, para anunciarles su salvación.
Había “soñado” que estaban atrapados en una obra de teatro... Y
que por culpa de la pagina perdida, no había final. Cada vez que el
guion avanzaba hasta el final, hasta la pagina arrancada, todo volvía
a comenzar. Pero, entonces pensó. ¿Que ocurriría si la obra
acabase?
Desechó ese pensamiento. Caminó silenciosamente hasta la puerta
entre abierta donde estaban sus amigos.
-Esta noche vamos a dominar a esa chica. -Se oyó la voz del muñeco
en un leve susurro.
Los ojos de la Aldeana se abrieron y empezó a temblar mientras
escuchaba a escondidas.
-Y traedla de vuelta del sepulcro. -Dijo La Muñeca en el mismo tono.
-La real y la falsa... -Continuo El Maestro.
-Podrian haber sido cambiadas después de esta repeticion. -Susurró
La Criada.
-Vamos a mantener el decreto a aquella Chica. -Dijo La Señorita en
voz baja. -Y todos volveremos a la realidad.
-Los seis vamos a actuar.
La Aldeana parpadeó y una lagrima cayó de sus ojos ante la
traición.
-¡¡La mas perfecta noche!! -Gritó ella abriendo la puerta y
sobresaltando a los seis que había alli, haciendo que abrieran los
ojos con horror. Ella soltó una carcajada maliciosa mientras las
lagrimas corrían por sus mejillas, perdiéndose ante aquella sonrisa
malvada, que ahora anhelaba venganza.
El protagonista les ha traicionado a todos.
Hay ocho personas, ¿Es el sustituto de alguien?
Fue planeado a la perfección...
La Aldeana/Protagonista corrió escaleras abajo hasta llegar al
pasillo donde el reloj estaba. Dio un golpe y arrancó ambas agujas
para luego escabullirse por la puerta secreta, ignorando los gritos y
suplicas para que se detuviese detrás de ella.
Todo concuerda con el mal final de esta noche.
Pronto el protagonista sera invadido por la locura
Anhelando la pagina perdida...
La muchacha bajó las escaleras a toda velocidad con las agujas
afiladas del reloj en la mano, las llaves, y abrió la puerta del
sepulcro lleno de ataúdes.
Pero una vez mas, ¡¡Es muy tarde!!
¿¡El tiempo se acabó, no?!
La Aldeana se dejó caer junto al ultimo ataúd y abrió la tapa con
la mirada perdida.
-Lo encontré. -Canturreó llena de demencia y ansia de venganza,
haciendo caso omiso a los gritos y suplicas que se oían en la
escalera, los pasos de esas seis personas bajaban a toda velocidad.
Clavó la llave mayor, la aguja mayor del reloj en el cuerpo del
ataúd haciendo desaparecer al verdadero protagonista. Y se hizo un
pequeño corte en la muñeca con la aguja pequeña. Rió con histeria
alzando la cabeza hacia el techo mentiras sus ojos seguían llorando.
Destrozó la pagina perdida y esparció los pedazos a su alrededor.
El guion es cautivador y controlador.
Y se sigue al pie de la letra.
Con la sangre de su muñeca cayendo sobre una pagina en blanco que
yacia encima del pecho del verdadero protagonista, se fue escribiendo
algo en aquella hoja como por arte de magia, mientras La Aldeana se
llevaba las manos a su rostro para llorar.
Para proteger esas “gentiles” mentiras
olvidalo todo, todo, y una vez mas...
Vamos a actuar.
Aldeana: El final.
Los seis: La repeticion.
Con las temblorosas manos La Aldeana cogió la aguja mayor, la llave
que acabaría con todo abriendo su corazón. Alzó las manos
sujetando la aguja con ambas, mientras el corte de su muñeca
sangraba. Los golpes de la puerta del sepulcro hicieron que se
abriese, y los seis aparecieron como sombras en ella.
-Y en una indeseable realidad volveremos. -Susurró La Aldeana
preparando sus manos mientras los seis se quedaban paralizados,
gritando, suplicando, llorando, por que se detuviese.
La Aldeana se volvió ligeramente hacia ellos y sonrió mientras sus
ojos seguian dejando salir lagrimas, todos intentaron correr hacia
ella, que impulsó la aguja hacia su corazon.
¿The End?
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